Algunos tipos
de epilepsia sintomática tienen tratamiento específico,
además del control sintomático de las crisis. Cuando la
epilepsia es causada por una lesión no progresiva (secuelas de
infarto cerebral, cisticercosis calcificada, etc.) o es idiopática,
el tratamiento es solamente sintomático.
CONDUCTA
ANTE UNA CRISIS.

En caso de
que el paciente presente crisis generalizadas tónico-clónicas
es necesario explicar a la familia la conducta adecuada al momento de
la crisis. Las recomendaciones son:
1.- No dejar
solo al paciente y observar las características de la crisis para
informar posteriormente al médico.
2.- Protegerlo
de lesiones colocándolo en un sitio seguro; es conveniente dejarlo
en el piso, con una protección en la cabeza y lejos de escaleras
o muebles con los que se pueda golpear; si existe la oportunidad de colocar
un objeto firme entre los dientes para evitar la mordedura de la lengua
puede hacerse, pero es contraproducente forcejear cuando ya los maxilares
se encuentran firmemente cerrados.
3.- Asegurar
una buena oxigenación aflojando la ropa y colocando la cabeza de
lado para permitir que la salivación excesiva y la acumulación
de flemas obstruyan la vía respiratoria.
4.- Esperar
a que la crisis cese sola, lo cual suele ocurrir en 3 a 5 minutos. Permitirle
reposar en el periodo postictal. No llevarlo al hospital a menos que la
crisis sea prolongada (más de 10 min.) o se repita antes de la
recuperación de la conciencia. No aplicar medicamentos adicionales
ni estímulos de ningún tipo. Registrar la crisis y continuar
el tratamiento habitual.
CALENDARIO
DE CRISIS.
Cualquiera que sea el tipo de crisis, se debe recomendar al paciente y/o
al familiar responsable de él, que se lleve un registro de las
crisis día con día, lo cual permite tener un punto de comparación
para evaluar los resultados del tratamiento.
MEDIDAS
HIGIENICAS.
Existen una serie de situaciones que no son causa de epilepsia pero sí
actúan como factores precipitantes de crisis:
- Bebidas
alcohólicas. Su ingesta abundante y prolongada puede provocar convulsiones
en el periodo de deprivación. La asociación de bebidas alcohólicas
con los medicamentos anticonvulsivos potencia los efectos tóxicos
del alcohol y los efectos indeseables de los medicamentos y también
provoca crisis.
- Actividad
física. La respiración agitada favorece en algunos pacientes
la presentación de sus descargas anormales. El grado de restricción
dependerá de la edad,la actividad acostumbrada previamente por
el paciente y su condición física. La práctica de
cualquier deporte, incluyendo la natación, es permisible siempre
y cuando se haga con vigilancia y sin llegar al agotamiento.
- Deprivación
del sueño. Esta puede precipitar algunos tipos de crisis. Cuando
el paciente requiera desvelarse por estudio o diversión se recomienda
que duerma previamente una siesta y luego prolongue sus horas de sueño.
- Ayuno prolongado.
La hipoglicemia severa puede provocar crisis convulsivas aún en
sujetos no epilépticos. Es suficiente con que el paciente haga
sus comidas a las horas usuales sin excederse en cantidad y/o frecuencia.
- Interacciones
medicamentosas. Algunos medicamentos que pudieran requerirse para tratar
enfermedades intercurrentes elevan los niveles de los fármacos
anticonvulsivos y pueden provocar manifestaciones de toxicidad, mientas
que otros los disminuyen y ocasionan descontrol de la epilepsia.
- Suspensión
del anticonvulsivo. La interrupción brusca del tratamiento por
la razón que sea, puede ocasionar estado epiléptico.
Cualquier
modificación de dosis se debe realizar muy lentamente.
ELECCION
Y USO DE MEDICAMENTOS ANTICONVULSIVOS.
No existe un anticonvulsivo ideal. Los pocos fármacos anticonvulsivos
de que se dispone en la actualidad, bien utilizados, pueden lograr un
buen control de la epilepsia en el 80% de los casos. Los lineamientos
generales de un buen tratamiento antiepiléptico son los siguientes:
- Elegir
el medicamento adecuado para el tipo de crisis. No todos son igualmente útiles para todas las crisis.
- Iniciar
el tratamiento con un solo medicamento. Esto permite saber a qué
atribuir los efectos terapéuticos y los indeseables.
- Prescribirlo
a la dosis adecuada por Kg de peso/día. Para evitar efectos colaterales,
se puede alcanzar gradualmente la dosis planeada en varios días.
- Esperar
el tiempo suficiente para que el fármaco alcance su estado estable
antes de decidir si es o no el adecuado.
- Hacer niveles
séricos una vez transcurrido el periodo para lograr el estado estable;
ésto es un auxiliar, y siempre debe correlacionarse con la condición
clínica del paciente.
- Mantener
el tratamiento por tiempo suficiente. Una vez logrado un control al 100%,
el tratamiento debe continuar SIN CAMBIOS por un periodo no menor de 4
años antes de pensar en descontinuarlo. Si se toma esta decisión,
la reducción paulatina debe tomar por lo menos 6 meses adicionales.
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